Bienvenidos a mi pagina web, mi nombre es Magdalena Colina tengo 31 años y vivo en Montevideo, soy una emprendedora creativa que empezó con una marca llamada Flower Power, luego de haber trabajado siete años como esteticista, quise irme por una rama orgánica y conectada con los elementos, me formé sobre piel en el punto de vista ayurvédico… que en realidad esta conectado con un todo. La piel comunica lo que está adentro y el ayurveda te ayuda a leerlo, así también la biodescodificación cutánea. Los elementos y las geometrías de la naturaleza habitan el cuerpo humano y ha sido un viaje inspirador para mi descubrir esto, este lenguaje de Madre Tierra que no solo es mi servicio, si no la raíz de mi propio proceso de sanación. Este proceso empezó con la creación de tres serums bifásicos para diferentes tipos de pieles según su dosha ayurvédico (pero con ingredientes locales) mezclando flores y aceites que generen cierto efecto no solo en la piel si no también en las emociones y los sentidos de esa persona, pero mi servicio en general se fue transformando… porque es parte de emprender… inicias con algo y tu negocio te va transformando, te ayuda a descubrirte.
En mi adolescencia tuve mucho acné, por eso quise estudiar todo lo que tenía que ver con belleza, skin care, maquillaje, muy venusino todo. A la misma vez mi gran pasión siempre fue el arte, durante toda la vida lo tuve como un anclaje energético de conexión conmigo misma, desde danzar hasta dibujar, los dones venusinos han sido mi herramienta sanadora durante mi adolescencia y adultez. En esta cuenta verán mucho de mi arte plasmado en post, empaques, productos digitales como creación de contenido y más. Me gusta ser la creadora de detalles bonitos para que reciban lo mejor de mi y que cada producto sea una experiencia
Hoy en día les comparto el proceso de sanación que estoy viviendo al dejar la pastilla anticonceptiva, una ola hormonal que me llevo a volver a vivir un fuerte acné agresivo acompañado de muchas muertes simbólicas con respecto a lo que yo creía que era la energía femenina y masculina… la vida me llevó a profundizar más. Todos esos impulsos internos, llámalos fases lunares, arquetipos, diosas en ti… como quieras. Pero es eso, esos diferentes estadios internos, que todas tenemos y merecemos honrar. Hoy en día me estoy formando en ciclicidad y Ayurveda.
Utilizo la danza del vientre como puente de liberación de la cadera, como rezo y ritual, es una de mis herramientas más poderosas. La danza del vientre es milenaria y si bien tuvo una imagen polémica y un poquito superficial en los 2000 igual lo celebro porque fue la época en que yo me enamoré de esta danza. Hoy en día me ayuda a limpiarme, a transmutar, a relajar mi cuerpo y a la vez entrenarlo… mejorar la atención, la escucha al cuerpo, la destreza y sobre todo la autoestima
Cambie el nombre Flower Power a Magulina luego de esta noche oscura que viví atravesando esta ola hormonal, siento que habité el inframundo y volví con regalos, con el regalo de aplicar mis dones psíquicos, reconocer los dones femeninos de linaje y ver como todo se volvía a equilibrar, como mis vínculos mejoraban, mi piel, mi cuerpo, mi claridad mental, por fin estaba volviendo a mi luego de estar desconectada por una pastilla que te confunde, te hace olvidar quien sos. Que la pastilla en si es un reflejo, de todo un sistema interno y externo que esta programado para desempoderar al femenino generaciones tras generaciones y volverlo un recurso más, inagotable. Una mujer abnegada sacrificando su unidad, su ciclicidad y su conexión con su útero para encajar en un sistema hecho para hombres. El despertar de todos los arquetipos esta sucediendo, y el de la Bruja está sucediendo ahora, nos estamos dando cuenta de nuestra intuición, sensibilidad y conexión con lo divino. Parte de este proceso de liberación también fue reconocer la voz de la Bruja, empezar a creerle. Empezar a confiar en mi intuición y mi forma. Darle la importancia que se merece a mis dones psíquicos y empezar a utilizarlos.
Hoy en día ofrezco herramientas terapéuticas y productos orgánicos para mujeres que estén viviendo algo similar, que quieran conectar con su unidad interna… una energía femenina completa, con sus elementos. Mujeres que quieran vivir desde el ritual, no desde la rutina. Que se permitan expresarse imperfectas y saber que son validas igual, y que merecen ser felices. La revolución del despertar femenino viene desde un deseo de crear comunidad, de anclar la paz, la presencia, el presente y la sabiduría interna. Aprender una de la otra, equilibrarnos. Conocernos bien, conocer bien nuestra naturaleza para respetarla desde el gozo y no desde la exigencia
Gracias por llegar hasta acá
